EL TATUAJE, UN ESTILO DE VIDA. Pocos son quienes conocen el verdadero origen y significado de ésta costumbre. La Polinesia, se sabe fue uno de los primeros y más prolíficos lugares en llevarla a cabo.

LETRAS Y CAFÉ

Por: Rosa  Isela Arriaga Montantes.

EL TATUAJE, UN ESTILO DE VIDA.

El tatuaje. Un tema muy controversial, y cada vez más practicado hoy en día; el tatuarse la piel, sin importar género, edad o estatus social. Y es que se ha convertido en un estilo de vida para muchos, además es un oficio artesanal que requiere de altas dotes de talento del artista.

Pocos son quienes conocen el verdadero origen y significado de ésta costumbre. La Polinesia, se sabe fue uno de los primeros y más prolíficos lugares en llevarla a cabo.

De hecho, la palabra “tatuaje” viene del vocablo “tátau”, en el idioma Samoano de esa región, y significa “marcar o golpear dos veces” (en referencia al método tradicional de aplicar los diseños en la ´piel) y por lo general eran temporales.

Usaban pigmentos de plantas, y de algunos animales marinos para hacerlos. Como la henna; el líquido pigmento de los pulpos o calamares, que fue llamado Sepia; el carbón y diferentes tipos de gomas vegetales mezcladas con agua.

Y estos eran tallados en la piel con piedras afiladas, con trozos de caparazones de las tortugas, conchas de algunos caracoles, espinas, etc.

Los tatuajes permanentes casi no eran usados por la gente común, solo quienes representaban un alto rango en el pueblo tenían ese privilegio.

Con la conquista, ésta  costumbre se fue extendiendo a otras partes del mundo. En la antigüedad, el tatuaje era usado con fines bélicos, para intimidar al enemigo.

Los jóvenes guerreros pintaban toda  suerte de colores y dibujos en sus  cuerpos y cara, generalmente figuras geométricas y de animales, o partes del cuerpo de animales, y tenían como fin causar temor.

Otro uso común era para celebrar la unión matrimonial de una pareja; los nacimientos; ceremonias fúnebres; para representar el paso de la niñez a la pubertad, y posteriormente a la edad adulta.

Y así, podemos mencionar más ejemplos que eran de gran importancia para nuestros ancestros. Sin embargo, en la actualidad esto se ha perdido.

Tatuarse la piel es ahora, más una decisión de cada individuo, que tiene que ver con la búsqueda de su identidad; con motivos sentimentales hacia cierta o ciertas personas, y hasta las mascotas; y con la aceptación dentro de un grupo de amistades.

En su mayoría son jóvenes quienes deciden hacerlo; inclusive, la edad ya no es un obstáculo, pues cada vez más niños pueden hacerse un tatuaje con el permiso de los padres.

Y esto es debido a que, en la juventud, es más un deseo de experimentar cosas nuevas. Sobre todo si esto significa ser aceptado en su grupo de amigos, como ya lo mencionamos.

No está de más mencionar que el tatuaje también ha representado a diversos grupos delictivos, y esto en cualquier parte del mundo. Y de hecho, en la década de los 60’s y 70’s la mayoría de la gente que lucía un tatuaje, eran jóvenes delincuentes,

Dentro de las prisiones comenzó a ganar popularidad, y fueron los ex convictos quienes llevaron ésta práctica a convertirse en un oficio, primero clandestino, debido a que no les era fácil conseguir un empleo al salir de la cárcel. Con el paso de los años, ha llegado a ser un negocio muy redituable.

Ya el tener la piel tatuada, no representa un problema para ser aceptado en un nuevo empleo, como era común en aquella época. Sin importar si se es hombre o mujer.

Actualmente  también se ha empezado a practicar la contraparte de ésta costumbre, que es el Borrado de Tatuajes Con láser. ¡Procedimiento muy doloroso y tardado, por cierto!

Y es muy marcado el contraste en la edad de las personas, que acuden a las clínicas especializadas a realizarse éste procedimiento (35 a 45 años), con la edad de quienes deciden tatuarse (14 a 20 años). Ya que los niños y adolescentes, cuando alcanzan la edad adulta, se dan cuenta que realmente no es esto lo que querían, y optan por borrárselos.

Desde luego, están también las personas que toman la decisión de abandonar la vida delictiva, y también acuden a que se les borre los tatuajes que los identificaba como miembros de alguna pandilla o grupo organizado,

Hoy por hoy, no es raro encontrar a todo tipo de personas con un tatuaje o marca en la piel, además de perforaciones, y hasta modificaciones corporales más complejas.

Tal es el caso de la Mexicana María José Cisterna, abogada de 42 años, abuela y nacida en Guadalajara, Jalisco. Tiene el récord guiness desde el 24 de enero del 2019, con el 98% de su cuerpo tatuado, además de algunas modificaciones en su cara,

65 % de profesionistas encuestados por OCCMundial, la bolsa de trabajo en línea líder en México, considera que el uso de los tatuajes,  piercings o perforaciones genera discriminación laboral.

Según la percepción de prospectos laborales, su apariencia temen puede parecer poco profesional al acudir a una cita en busca de un empleo; la selección puede ser parte de políticas organizacionales y su imagen transmitir rebeldía. Pero la realidad es que estos no afectan ni influyen en el desempeño laboral.

El Congreso de Tamaulipas aprobó desde el año 2017, que se impongan sanciones de uno a tres años de prisión a quien discrimine a personas con tatuajes visibles o no visibles, así como marcas o modificaciones en la piel.

Además de veinticinco a cien días de trabajo en favor de la comunidad y multa de 50 a 200 veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización (UMA).

Ante estas medidas, se garantiza el derecho de los ciudadanos a no ser discriminados por expresarse mediante el lenguaje escrito de los tatuajes, ya que estos representan episodios importantes en sus vidas o un gusto especifico del cual deben de contar con toda la libertad.

En conclusión, amigo lector, el tatuaje es un arte para los jóvenes, y una marca vital que los definirá por el resto de su vida. La mayoría son felices y no pretenden borrarlos. Es muy poco frecuente que exista en el mundo un tatuaje igual a otro.

Amigo lector, le deseo un excelente día.

 

 

 

 

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