LAS MUJERES POR EL PODER POLÍTICO.

De siempre los hombres, y la cultura prevaleciente, han sido calificados de misóginos: porque ponen trabas a la participación de la mujer en la política. Sin embargos, protagonistas como Mercedes Guillén Vicente, cuando era triunfadora en la política, llegó a externar que no era cuestión de género, que era cuestión de talento. Y, hoy por hoy, vemos que la mujer está en creciente participación. Al menos, en los distritos de Victoria.

Los tiempos nuevos, los de la 4T, garantizan más y más la participación de la mujer, sobre todo si se observa que alrededor de AMLO presidente, hay mujeres valiosas, que ya están ejerciendo el poder. Lo que significa, sin duda, que el despertar de las mujeres en la política va de la mano, se entiende, de la política de equidad de género en candidaturas. Participan y con ganas de ganar. Al menos, en los distritos electorales ahí están.

VANESSA MATA.
Es una mujer que siempre, de siempre, ha estado en la práctica política. Milito por años en el PRI, hizo talacha y más talacha, se vinculó con la base en colonias, barrios y en las comunidades rurales. Participó al lado de Eduardo Gattas y ahora milita en MORENA y es una de las que, al grito de ya, levantaron la mano. Es doctora en Administración Pública y cuenta, por lo que se ve, con experiencia de base, con baños de pueblo. Quienes le conocen dicen que es sencilla, preparada y con vocación de servicio.

OFELIA GARZA PINEDA.
Sus raíces están en Santa Engracia, su padre militó por años en la izquierda. Es Licenciada en Derecho. Ella, sin embargo, al menos desde que la conozco, militó en el PRI. Ahí también –como Vanessa- ha realizado talacha, desde pegar propaganda hasta hacer labor de convencimiento. Ha sido delegado partidista en varios municipios, ha ocupado distintos cargos, hoy ejerce el liderazgo estatal del Movimiento Territorial… y no ha perdido la fe en su partido, por eso ahí la tenemos como precandidata a una diputación local por Victoria.

PILAR GOMEZ.
Originaria de Reynosa, ya con vecindad en Victoria desde hace 10 años. Estudio en el ITESM la licenciatura en Derecho; y el 11 de septiembre de 2017 pidió licencia como notario para asumir el cargo que hasta hace días ejercía en el Congreso Local (P.O. 01/11/2017). Es, ha sido, hasta la fecha una completa desconocida en el ámbito partidista y en la política. Es una mujer preparada cuyo trabajo en el Congreso Local le da oportunidad de conocer del tema, de las tareas y responsabilidades de un diputado. No se le conoce, pues, experiencia en el ámbito político, aunque ya manifestó que tiene vocación de servicio, que va a servir y a apoyar a los victorenses, que va a trabajar por los tamaulipecos.

LA DIFERENCIA.
Tienen Vanessa, Ofelia y Pilar su condición de mujer y que buscan convertirse en diputadas locales, que si son candidatas saldrán a vincularse con el pueblo, a saludar manos sudadas, a dar besos a hombres y mujeres que, quizá, no usan loción o perfumes, pero cuyo voto necesitan. La diferencia es solo una: tanto Vanessa como Ofelia están ya están curadas del baño del pueblo, no le tienen miedo a la talacha e, incluso, ya cuentan con una estructura de base que trabajaran a su favor, que les apoyara.

Pilar no tiene esa experiencia. Sus ventajas son de otra naturaleza: su cercanía con el poder gobernante al ser prima hermana de la cónyuge gubernamental; condición que puede ser desfavorable, porque las elecciones son siempre un referéndum del ejercicio del poder; pero es una ventaja en cuestión de apoyo, logística y movilización. Un acierto, por ejemplo que su suplente sea Judith Martínez de León, que fue responsable de la Coordinación de Articulación Ciudadana, es cierto, tampoco tiene experiencia política, pero su trabajo le permitió pisar base, vincularse con distintos estratos sociales a partir del trabajo con las organizaciones sociales A.C.

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